En el duelo Google vs. ChatGPT, un estudio revela que aprendemos más con las búsquedas tradicionales
Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, millones de personas lo usan como sustituto de las búsquedas que antes realizaban en Google. La razón es sencilla: basta con hacer una pregunta y la IA devuelve una respuesta breve y directa (algo que Google también ofrece ahora con su IA, Gemini).
Sin embargo, esa comodidad tiene un coste. Un nuevo estudio señala que, cuando una IA nos da la respuesta ya procesada, hacemos menos esfuerzo cognitivo y terminamos aprendiendo menos que con una búsqueda tradicional.
Las búsquedas en Google favorecían un aprendizaje más profundo
Según una investigación de Shiri Melumad y Jin Ho Yun, profesores de Marketing en las universidades de Pensilvania y Nuevo México, el aprendizaje obtenido a través de sistemas de IA es más superficial en comparación con el que se logra buscando manualmente en Google.
El estudio analizó siete experimentos con más de 10.000 participantes. A cada uno se le asignó aleatoriamente aprender sobre un tema utilizando ChatGPT o realizando una búsqueda convencional en Google.
Después, debían explicar lo aprendido a un amigo. Los resultados fueron claros: quienes usaron ChatGPT emplearon menos esfuerzo y ofrecieron explicaciones más breves, menos objetivas y con menos información útil que aquellos que habían buscado en Google. Además, las personas que recibieron estos consejos —sin saber de dónde venían— los valoraron como menos útiles y poco completos.
Las búsquedas con IA aportan menos profundidad
Para reforzar las conclusiones, los investigadores igualaron la cantidad de información mostrada por ChatGPT y por Google. También observaron la diferencia entre usar el resumen generado por la IA de Google y realizar una búsqueda estándar. En ambos casos, se confirmó que los resultados basados en IA carecían de la profundidad necesaria para un aprendizaje sólido.
Este punto es clave: aprender requiere explorar más allá de una respuesta directa. Investigar, consultar varias fuentes, contrastar información y analizarla conduce a una comprensión más completa.
Por qué necesitamos ir más allá de las respuestas de la IA
Los autores del estudio no proponen abandonar la inteligencia artificial, sino utilizarla de forma estratégica. Recomiendan recurrir a búsquedas más completas en Google cuando se quiere aprender a fondo sobre un tema o verificar la calidad de las fuentes.
A partir de estas conclusiones, plantean seguir investigando cómo las herramientas de IA pueden mejorar los procesos de aprendizaje y qué obstáculos impiden que las personas vayan más allá de los resúmenes que genera la IA.
Los modelos de lenguaje tienen un papel importante, especialmente en la educación secundaria. El reto para los docentes es doble: enseñar habilidades básicas de lectura, escritura y matemáticas, y a la vez preparar a los estudiantes para un entorno donde la inteligencia artificial forma parte de la vida diaria.









