En cuanto a su  funcionamiento, The Speeder funciona de manera parecida a un dron. En su  parte inferior lleva cuatro turbinas,  que se autoregulan para proporcionar sustentación y equilibrar la moto en el aire, y otras dos turbinas más pequeñas con toberas direccionales, que  se encargan de proporcionar impulso y maniobrabilidad en la cola.

Esta moto es capaz de alcanzar los 240 kilómetros por hora y de subir hasta una altitud de 4.500 metros , con un piloto con un peso máximo de 110 kilos a bordo.

Las turbinas se alimentan de keroseno o diesel, y ofrecen una autonomía máxima en vuelo de 22 minutos , que varía en función de la densidad del aire o de  la climatología.

Aunque su estabilización es  de manera automática, la compañía  advierte  que para volar con ella,  hace falta una licencia de piloto profesional. En este momento la compañía discute con la FAA  (Administración Federal de Aviación)la posibilidad de que baste solo con una licencia de vuelo deportiva.

A nivel de seguridad, The Speeder tiene un sistema redundante que hace que siga estabilizada aunque se averíe una de sus turbinas. En caso de pérdida total de sus funciones, esta moto dispone de paracaídas balísticos , que permiten un descenso controlado en el peor de los casos. El vehículo cuenta con sistema propio de radio , para comunicaciones con otras aeronaves y con torres de control en tierra.

Puede ser posible que nunca podamos ver  estas motos como transporte privado en las ciudades, pero al menos ,el sueño de tener motos voladoras, se acerca cada vez más a una  realidad. Es sólo cuestión de tiempo.